Mi historia con Genoom – 2do. ganador

Continuamos la publicación de las historias ganadoras del concurso “Mi historia con Genoom”.

La segunda historia escogida pertenece a Gloria Worcel (Argentina) ¡Recibirá una cuenta Pro anual de regalo!

Os ofrecemos la historia de Gloria en honor a todas las familias que hace mucho tiempo se vieron obligadas a separarse y hoy tienen a sus miembros repartidos por todo el planeta.

Hemos escogido unos fragmentos de la historia de Gloria pero os animamos a seguir el enlace (al final del post) para leer la historia completa.

“En la Rusia de los Zares, una familia judía formada por una viuda, sus cinco hijos y muchos nietos se saca una foto en 1912 como testimonio de que sus tres hijas mujeres están a punto de partir para América… La revolución rusa estalla en 1917 y la situación se vuelve insostenible para el resto de la familia que huye como puede, tres años ocultos y escapando … Estados Unidos en mayo de 1921.. y toman rumbo hacia donde se pueda…”

“Cada una de las partes de esa familia partida en dos, no tenía otra manera de contarse y sostener la historia común que sacarse una foto y mandarla a la otra parte. Con las décadas, las fotos se fueron sumando y los fotografiados aumentando.”

“…Buenos Aires es una ciudad muy atractiva y a casi un siglo de la foto-ícono de 1912, una prima de Kansas City de quién yo no tenía registro alguno, planeaba venir a conocer esta “belleza” y ya que iba a estar por aquí, le pidió al primo que hizo su tesis en Chile, referentes de la familia de aquí…”

“… con mi prima del norte que se parece mucho, pero mucho más a mi madre que yo misma,  caímos ambas en la cuenta que era posible re-entretejer los lazos familiares otra vez, ahora que la NET lo permite. Nos distribuímos las tareas, ella en el norte y yo entre los de aquí, más los emigrados de aquí al mundo. Elegimos GENOOM  para hacerlo…”

“…ya está bien encaminada la etapa de “animación” y los usuarios se están acostumbrando a pasar por ahí para ver qué hay de nuevo y a responder a los mensajes y a participar en los foros…cuando se produce un evento, se informa en Genoom a todos los registrados, ya sean noticias tristes o los maravillosos encuentros de primos, en distintos puntos del planeta, de los cuales, en dos meses, ya hubo cuatro.”

“Mi reflexión final es que, si todos sabemos que Genoom está disponible para lo que cada uno piensa que le podría servir, cada uno se sumará como le acomode hacerlo y como resultado se estará reencontrando nuevamente esta familia, a la que le ha tocado en suerte estar desperdigada por todo el planeta.”

Antes de finalizar con el anuncio de la segunda historia ganadora os queremos decir que nos ha hecho mucha ilusión recibir tantos y tantos e-mails dándonos las gracias por hacer “desaparecer” los miles de kilómetros que les separan. De nuevo hemos decidio conceder una mención a otra historia y regalar una cuenta Pro de un mes a su autora  Mayra E. Garcia (U.S.A) :) ! Aquí os ofreceros unos fragmentos de esta historia:

“Soy ecuatoriana de nacimiento pero mi hija y yo vivimos en Estados Unidos hace 10 anos. Mantengo nexos estrechos con mi familia en Ecuador, sin embargo la distancia y el tiempo comenzaban a hacerme sentir que perdíamos esa unión familiar…”

” … hoy, a los dos años de haberlo comenzado, nuestro árbol familiar cuenta con 2970 personas, de las cuales tengo relación de consanguinidad con 856. En algunas ramas hemos podido llegar hasta 11 generaciones. Y ahora somos 384 familiares quienes participamos ingresando información al árbol. Cada nacimiento se celebra con una bienvenida, fotos, y vídeo, de ser posible. Participamos activamente en los distintos foros creados con anécdotas de la infancia, viajes, por que nos pusieron el nombre que llevamos, etc.”

” Al mirar la opción del globo terráqueo en nuestra pagina vemos que estamos esparcidos por el mundo, sin embargo, el árbol nos mantiene conectados y deseamos continuarlo como algo que nuestros hijos heredaran y al cual también aportaran.”

¡Felicidades por vuestras historias!

¡La semana que viene anunciaremos la tercera y última historia ganadora!

MI HISTORIA CON GENOOM de GLORIA WORCEL

En la Rusia de los Zares, una familia judía formada por una viuda, sus cinco hijos y muchos nietos se saca una foto en 1912 como testimonio de que sus tres hijas mujeres están a punto de partir para América, para ser precisos, a Kansas City, a buscar un ambiente menos hostil.

La revolución rusa estalla en 1917 y la situación se vuelve insostenible para el resto de la familia que huye como puede, tres años ocultos y escapando desde Ucrania hasta Polonia donde finalmente los polacos les “venden” los pasaportes para embarcar hacia América.

Pero Estados Unidos en mayo de 1921 cerró las fronteras, http://en.wikipedia.org/wiki/Emergency_Quota_Act    y toman rumbo hacia donde se pueda… rumbo al Sur… a esperar que reabran la frontera del Norte.

Cada una de las partes de esa familia partida en dos, no tenía otra manera de contarse y sostener la historia común que sacarse una foto y mandarla a la otra parte. Con las décadas, las fotos se fueron sumando y los fotografiados aumentando.

Los hermanos y sus hijos, e incluso nosotros, los nietos crecimos con esa historia nunca resuelta, con primos hermanos (mis tíos) añorando volver a verse con la familia “de la otra parte” durante cincuenta años.

En la década de 1960 el escenario cambia y el desplazamiento por el planeta se facilita con el desarrollo de la aviación. Se abre la posibilidad (carísima) de viajar en avión para los primos  y sobrinos que crecieron con ese mito no resuelto y que finalmente pueden dejar de ser un plano bidimensional, primero en color sepia… blanco y negro, después.

En 1962, en el Sur, se sacan fotos por última vez de la familia reunida para mandar a los del Norte. Esta vez, en mano del afortunado que se iba en avión al encuentro de los primos de Kansas City, y éramos tantos ya, que la foto grupal “analógica” no era eficiente para distinguir los rasgos de cada uno y se agregaron entonces seis fotos más, una foto por cada familia nuclear.

Además, en esa década, se produce en mi país (Argentina) la primera “fuga de cerebros” hacia el norte, donde primos jóvenes conocen finalmente a la familia de Kansas City… (más adelante el paisito mío sufrió varias calamidades nacionales más y “fugas” de todo tipo que nos proyectaron hacia distintos puntos del planeta … pero eso es otra historia)

Desde el lejano Norte, también en los ’60,  un primo recién egresado elige hacer su tesis de grado en Chile y de regreso a USA pasa por Buenos Aires y la familia toda se reúne para conocer y agasajar al primo de la nueva generación.  Este primo y yo, quedamos afectivamente unidos y seguimos comunicados y viéndonos cuando podemos.

Esos fueron los primeros jóvenes (jóvenes en los ’60 y me incluyo) que refrescaron y renovaron el sentido de pertenencia a esa familia originaria.

Con el desarrollo de la industria del turismo los contactos se fueron facilitando, pero no tanto como para conocer a la familia de Kansas City. No todos teníamos entonces recursos para turistear, y para los que los tuvieron, hubo estímulo, claro, para visitar a un pariente si por acaso se había radicado en Nueva York, Gran Bretaña, Paris, Madrid… etc.  Pero qué estímulo o incentivo habría para visitar Kansas City para los jóvenes primos de la quinta generación, contando desde la matriarca viuda que en 1912 se quedó en Rusia?

En cambio Buenos Aires es una ciudad muy atractiva y a casi un siglo de la foto-ícono de 1912, una prima de Kansas City de quién yo no tenía registro alguno, planeaba venir a conocer esta “belleza” y ya que iba a estar por aquí, le pidió al primo de “la tesis de grado en Chile”, referentes de la familia de aquí.

La noticia llegó a mi notebook, paseando por la Isla de Chiloé, en Chile, redes sociales e intercambios “emailares” mediantes, logramos en una semana convocar a los supérstites en Buenos Aires y reunirnos con nuestra prima y por si esto fuera poco, sumar a la reunión a primos del planeta vía SKYPE usando el “wi-fi”  del restaurante del encuentro…

Sí … claro…! En ese restaurante y mirándonos a la cara con mi prima del norte que se parece mucho, pero mucho más a mi madre que yo misma,  caímos ambas en la cuenta que era posible re-entretejer los lazos familiares otra vez, ahora que la NET lo permite.

Nos distribuimos las tareas, ella en el norte y yo entre los de aquí, más los emigrados de aquí al mundo.

Elegimos GENOOM  para hacerlo…,

Ese encuentro en el restaurante de Buenos Aires fue a principios de abril pasado y desde entonces, estamos ocupados en reunir, suturar y ordenar la información dispersa en cabeza de los mayores. Todavía faltan desarrollar algunas ramas de nuestro baobad familiar… pero pocas.

En Argentina, las calamidades ya mencionadas fueron una fuerza centrífuga y quedan pocos originarios.  Están distribuidos, entre otros destinos,  por España, Brasil, Miami, Nueva York, Paris, Gran Bretaña, Canadá, Israel. A la mayoría les estimula el proyecto Genoom… extrañan el país.., la  familia…

Los de Estados Unidos también migran, pero desde un lugar a otro dentro del país y se están sumando  a Genoom a su propio ritmo.

Si hay que hacer un balance antes de fin de mes para nuestra historia, porque ese es el plazo estipulado, podemos avanzar-les algunas conclusiones:

A dos meses del inicio, se están reanimando los contactos entre primos, porque tienen intereses y/o historias comunes o porque tienen ganas de compartir o porque justo están viajando por ahí y se enteran de que hay un primo para conocer qué cara tiene y darle un abrazo si cuadra hacerlo…. o …que se yo!

A dos meses del inicio ya está bien encaminada la etapa de “animación” y los usuarios se están acostumbrando a pasar por ahí para ver qué hay de nuevo y a responder a los mensajes y a participar en los foros.

A dos meses del inicio, mi arbolito personal dice que hay 603 personas en mi red familiar, de las cuales con 237 tengo relación de sangre, que he añadido 190 personas al árbol y he invitado a 36 personas (26 se han registrado), que mi red familiar tiene 85 personas registradas como usuarios… que hay 28 álbumes de fotos y algunos foros activos.

Y cuando se produce un evento, se informa en Genoom a todos los registrados, ya sean noticias tristes,  o los maravillosos encuentros de primos, en distintos puntos del planeta, de los cuales, en dos meses, ya hubo cuatro.

Mi reflexión final es que, si todos sabemos que Genoom está disponible para lo que cada uno piensa que le podría servir, cada uno se sumará como le acomode hacerlo y como resultado se estará reencontrando nuevamente esta familia, a la que le ha tocado en suerte estar desperdigada por todo el planeta.

Les dejo un fuerte abrazo y un  MUCHAS GRACIAS! al equipo de Genoom Support que está ahí al pié cuando se lo necesita.

Gloria

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